martes, 7 de agosto de 2007

TRENES. "PAGO EXACTO"...o una muestra más de la falta de consideración para con el usuario.

Contradiciendo una canción infantil, en Argentina, viajar en tren no es de lo mejor. Que el servicio ferroviario es pésimo no es ninguna novedad. Bueno, aunque para las autoridades, a pesar de los reclamos que desde hace tiempo se realizan, parece serlo. Y claro, quienes no usan los medios de transporte públicos no saben (o no le interesan saberlo) cómo están las cosas.

Ya he mencionado en su momento que soy un pasajero del Roca . Todos los días, viajo desde Burzaco a Constitución (ida y vuelta), por lo que uno habla con un poquito de conocimiento. Soy uno más que diariamente sufre –y observa- las malas condiciones en la que se viaja en el ferrocarril.

No voy a hacer ahora una lista sobre todas las cosas que están mal porque son muchísimas. Ya he escrito sobre el servicio de tren en otras oportunidades (Carta abierta a Metropolitano; El Fantasma de Metropolitano emerge de la niebla..., Volvamos al tren...) como lo hicieron tantos otros usuarios en diferentes medios.

Ahora, me gustaría hablar brevemente sobre una modalidad que se está extendiendo (demasiado, a mi gusto): las boleterías de “Pago Exacto”.

En Plaza Constitución, antes, unas pocas ventanillas eran de "Pago Exacto" (claro, estaban las máquinas), ahora resulta que, sin las “dichosas” expendedoras, buena parte de las boleterias lo son.

Reitero, uno puede aceptar esta opción que ofrece la empresa, en tanto y en cuanto haya más ventanillas “comunes” habilitadas para la venta de pasajes que las de “Pago Exacto”. Porque mucha gente ( y me incluyo) a la hora de comprar el boleto, o no cuenta con monedas o bien debe cuidarlas porque también viaja en colectivo, dónde si es obligatorio pagar con ellas.

Se puede entender que con esta modalidad se pretende agilizar la compra del boleto, pero siempre y cuando se aplique de forma adecuada y razonable; de lo contrario, pasa a hacer una actitud que roza la discriminación.

¿ Por qué digo esto? porque en muchas oportunidades la lógica no se da.

Por ejemplo, he observado en las estaciones intermedias que, en hora pico, hay solamente dos ventanillas abiertas –de las tres o cuatro existentes- pero una de estas es de “pago exacto”. Entonces, tenés una cola laaaaaaaaaarga y otra, sin gente. O sea, querés sacar el boleto -tenés la plata para hacerlo- pero te obligan a hacer la cola porque en la otra ventanilla si no tenés el importe exacto, no se dignan a vendértelo; por más vacía que esté. Te acercás a cualquiera de estas con $2 (dos pesos), y el vendedor/a te dice de forma antipática y cortante:

-Esta es pago exacto, señor – mientras te señala el cartel- vaya a la ventanilla común, en ésta no doy vuelto-. Claro, en la dichosa ventanilla, la cola suele ser interminable.

¿Acaso, los billetes perdieron su valor?...

Esto que voy a narrar brevemente a continuación me pasó en la estación Lanús (boleterías del lado Oeste). El sábado 28/07, a la tarde, había solamente dos ventanillas abiertas, pero una de ellas era “pago exacto”. Está bien, se supone que es fin de semana pero la larga cola en la ventanilla “común” se había formado igual. Entonces, me acerqué a la de “pago exacto” y le pedí dos boletos a Burzaco con un billete de $ 2.- La respuesta fue:

-No doy vuelo, es “pago exacto”.
- Perdoname, le dije, hay solamente dos ventanillas abiertas y ustedes, hoy sábado, ponen una de “pago exacto”. Esto te lo acepto si todas estuvieran abiertas pero con dos, no corresponde.

Sin inmutarse, me dijo que no me iba a vender el boleto. Ya bastante molesto, le contesté que entonces no lo sacaba, que con su actitud desconsiderada me obligaba a eso. Y no lo saqué, viajé sin boleto. Ya se que no corresponde hacerlo, es el seguro, pero ¿por qué debemos soportar semejante ridiculez?.

Pero la máxima, también me pasó en Lanús, el miércoles 01/08, a las 9.30 horas: Había tres boleterías abiertas pero dos eran “Pago exacto”. Resultado, dos vacías y la otra con una cola que tenía al menos, 20 personas. No dude en quejarme, pero ni se inmutaron.

Obviamente, la falta de consideración de los boleteros para con el usuario -que reitero, roza la discriminación- no les permiten hacer excepciones ni aún cuando se tratan de mujeres con chicos pequeños en brazos, a quienes les resulta mucho más incómodo tener que esperar en la cola (¿no es cierto?, le pregunto a los boleteros de Lanús Oeste).

Más de una persona querrá argumentar que el boleto en Lanús vale $0,50, por lo que resulta sencillo contar con una moneda si uno pretende agilizar la compra. Pero ¿por qué?...si todos, en definitiva, van a comprar el boleto. Todos pagan para viajar. ¿Y que hago si pretendo viajar desde Burzaco? (dónde también ocurre esta situación). Desde aquí el boleto vale $ 0,95.

Vueltos y redondeos…o la viveza criolla.

Y ya que mencioné Burzaco, quisiera comentar otra “mala costumbre” de los boleteros cuando no tienen monedas de $ 0,05 centavos para dar el vuelto y pretenden redondear para arriba. Me pasó varias veces en dicha estación.

¿No tiene una moneda de cinco centavos?- le preguntan a uno.
Ante la negativa como respuesta, te dicen:
-Le debo cinco.
Je, ¡que vivos!. Ellos no tienen para darte el vuelto y además pretenden ser los deudores.

En fin, me parecía necesario hacer esta crítica por este medio porque sabemos que no hay otras vías para trasmitir las quejas. Al menos, por las que deberían canalizarse, no parecieran tener acuse de recibo.