Ayer decía, en las breves líneas que volqué al blog, que estaba con mucha bronca para opinar sobre el paro del tren. Y la bronca no es buena consejera. Hoy, si bien estoy más tranquilo, mi indignación perdura. En realidad, perdura desde hace tiempo y toda vez que viajo en tren…, en el Roca. Claro que tengo alternativas para el viaje. Puedo tomarme un colectivo a una cuadra de casa y bajarme a una de la oficina; de esa forma me evitaría la malasangre de viajar en el tren (desde Burzaco, tengo 1h.45m en colectivo). O tomar una Combi en Adrogué, obviamente con el costo que esto implica. Pero... ¿por qué?. ¿por qué no poder usar un transporte público que debería ser eficaz y rápido?. (De Burzaco a Constitución, el tren -funcionando bien- tarda 35 minutos) Por eso decidí no cambiar mi forma de viajar. Prefiero reclamar y exigir por un mejor servio. De lo contrario, siento que sería una actitud egoísta de mi parte, porque somos miles y miles las personas que usamos el tren. Y si entre todos ...
Una visión personal sobre situaciones, hechos cotidianos y problemáticas de interés general. Desde los confusos límites de Burzaco y Ministro Rivadavia. Pdo. de Alte Brown. (Bs. As. - Argentina) Autor: Juan Pablo Gómez