jueves, 1 de septiembre de 2016

"Memoria Colectiva". Proyecto narrativo, organizado por vecinos.


Vecinos por la protección ambiental y patrimonial (Burzaco-Ministro Rivadavia) es uno grupo de vecinos a-partidario preocupados por la situación en la que se encuentran distintos lugares de gran valor ambiental e histórico de Alte Brown.

Los invitamos a todos los interesados a participar del proyecto narrativo colectivo. Nuestra  intención es lograr la participación de los vecinos y de alguna manera concientizar sobre la importancia de proteger preservar nuestra historia, ¡y que mejor manera que contándola!

martes, 30 de agosto de 2016

Ángela Pradelli..."El Sol detrás del limonero".

El viernes 12 de agosto la escritora  Ángela Pradelli​ se presentó en el espacio ECUnHi, en el marco de la 1ra Feria Federal del libro en Alte Brown. Fue una entrevista pública, a propósito de sus últimos dos libros "En mi nombre. Historias de identidades restituidas" (Ed. Paidós, 2014) y  "El sol detrás del limonero"  (Ed. El Bien del Sauce, 2016)".  La coordinación estuvo a cargo de Karina Micheletto y Verónica Parodi. 

Foto: Juan Pablo Gómez

En ambos trabajos, Pradelli, aborda la búsqueda; dando a conocer, en el primero, las historias de tres niñas y dos niños apropiados en la última dictadura cívico militar y que gracias al trabajo de "Abuelas" lograron recuperar su identidad; y en "El sol..." nos cuenta la búsqueda de una parte de su propia historia, a través de retazos de la vida de su abuelo que, luego de la primera guerra mundial  (en 1923) en un Italia arrasada no solo por la guerra sino por el hambre. decidió dejar Peli, su pueblo (ubicado en la Provincia de Piacenza, al norte de Italia), para tener una nueva oportunidad en América. Y ese lugar del nuevo continente fue Argentina y ese rincón de la Argentina fue Burzaco. Su historia también fue la historia de miles de inmigrantes, sean italianos, españoles o de cualquier rincón de Europa. Vidas rodeadas de sacrificios, desarraigo y recuerdos. Pero la historia que reconstruye y cuenta su autora, a través de la crónica, la narración y la poesía, esta hilvanada no solo por la memoria de ella -niña- y de los suyos, sino también por las cartas que su abuelo le escribía a su familia que había quedado en Peli, a la que, muy a su pesar, él nunca más volvió a ver. Y ella, de algún modo logrando el deseo de su abuelo, emprendió ese viaje, esa búsqueda, reconstruyendo ese puente, ese camino que hoy ya tiene (y seguirá teniendo seguramente) varias idas y vueltas. Bellisimo y emotivo trabajo de  Ángela Pradelli, donde hay lugar también para recordarnos, a través de la "voz" de su tío abuelo, las atrocidades que sufrieron los habitantes de esa región de Italia durante la Segunda Guerra, con Mussolini en el poder, y el ejercito alemán ocupando esos pueblos.+


Y en la entrevista pública Ángela Pradelli nos deleitó contando detalles de esas búsquedas, y de ese viaje tan especial a Peli, un pequeño rincón de Italia que no figura en los mapas carreteros  y mucho menos en las guías de turismo. Un lugar tan difícil de ubicar al punto que solo tiene 10 habitantes. Y contó también algunas de  las vicisitudes y dudas que tuvo en esa búsqueda pero, como siempre ocurre en estas, las mismas fueron resolviéndose ya sea por la perseverancia pero también por esas "sincronicidades" o "causalidades" que en el camino se van dando; curioso mecanismo que parece activarse cuando uno está en el momento y lugar indicado.

Era la primera vez que escuchaba en persona a Ángela Pradelli, y fue un momento muy agradable. Disfruté mucho de este encuentro   .

Basta decir para terminar esta pequeña reseña, que Pradelli es narradora, poeta y Profesora en Letras que durante muchos años ejerció la docencia en escuelas secundarias del gran Buenos Aires. Es autora además de "Amigas Mías" (Premio Emecé 2002); "Turdera" (Emecé 2003); "El lugar del padre" (Premio  Clarín de Novela, Alfaguara 2004); "Libro de Lectura. Crónicas de una docente argentina" (Emecé 2006),  "Combi" (Emecé 2008), "La búsqueda del lenguaje" (Paidós, 2011); "El sentido de la lectura" (Paidós, 2013) y ha publicado cuentos y poesías en distintas antologías. Vive en Adrogue..

"Cien Noches de Rock & Pop", exposición de fotos de Mono Gómez.

Mi hermanoMono Gomez, tiene como “hobby” la fotografía, y lo llamo “hobby” porque no vive de ello, lo hace de forma amateur; sin embargo, lo encara como un profesional porque le apasiona. Eso explica que buena parte de su tiempo anda con su equipo de un lado hacia otro, registrando a través de la lente, con un ojo sagaz, momentos únicos e irrepetibles. De alguna manera también preserva pedacitos de historias, hechos, personas y personajes. 
Mono Gómez -
Crédito foto: "Gus Holandés"

Y cuando digo que tiene un ojo sagaz no exagero, por algo algunas de sus fotos se incluyeron en álbumes discográficos de reconocidos artistas y otras tantas fueron tapa de suplementos deportivos o ilustran artículos periodísticos. 

El trabajo bien hecho y la constancia, conducen a buen puerto. 

Y esa pasión, esas virtudes, tarde o temprano comienzan a dar sus frutos y reconocimientos -bien merecidos, por cierto- como esta segunda exposición de sus trabajos que mostrará sus peregrinar por distintos escenarios de Buenos Aires con imágenes de consagrados músicos y bandas del Rock y el  Pop. 


La muestra  será del 9 al 18 de septiembre, en el espacio cultural del Boulervard Shopping de Adrogué. La entrada es libre y gratuita.

No se la pierdan!




viernes, 29 de abril de 2016

"Ser feliz era esto"

Ayer por la noche me acerqué -como todos los años- a la Feria del LIbro porque quería escuchar la mesa de : “Fútbol e Identidad”, organizado por la Dirección General de Convivencia en la Diversidad de la Subsecretaría de Derechos Humanos. GCBA. Participaban la Prof. Mónica LIzzardo de la asoc. "Salvemos al fútbol", el  Dr. Ariel Gelblung de Centro Simon Wiesenthal y uno de mis escritores preferidos -y admirado, por supuesto- Lic. Eduardo Sacheri.

En la charla pude conocer el trabajo que vienen realizando las dos instituciones para erradicar la violencia, la corrupción y la discriminación en los estadios y, también, claro está, en el ámbito del fútbol (que para combatir a las barras tendría que extenderse a la política partidaria por el gran -y mal- uso que hacen de esta manga de forajidos e imbéciles que dicen ir alentar en las canchas a sus equipos pero solo buscan el "negocio sucio", como muchos de los directivos, políticos, sindicalistas, la policía y un largo etc y la Justicia que muchas veces mira para otro lado tampoco está exenta).. En fín. 

Pero más me atraía esta charla porque iba conocer personalmente a Eduardo Sacheri (ya he mencionado varios de sus libros), y fue un gusto escuchar uno de sus escritos, "Yo no tengo aguante"- leído por él (muchos sabrán que su autor es de Independiente

desde que nació pero que va siempre a la cancha desde chico y que a través de sus cuentos e historias también condena la violencia en el ámbito del fútbol. Un tipo sencillo, humilde, docente y enorme escritor.
Parafraseando a Peteco Carabajal (1), Sacheri tiene la habilidad con su escritura de que "lo cotidiano se vuelva mágico".
Y obviamente no perdí la oportunidad de hacerle firmar una de sus novelas que lleva por título el que encabeza esta entrada ("Ser feliz era esto")....Y si, para mí, la felicidad también es esto. Y ahora...ahora a disfrutar de su lectura. (Gracias a Emanuel por las fotos!)

(1) Letra de la canción "Las manos de mi madre"https://www.youtube.com/watch?v=7j3zolfdnHg

miércoles, 6 de abril de 2016

Una de las tantas historias de mi barrio: la quinta Rocca (Burzaco)* por Juan Pablo Gómez (escrito en Mayo de 2014)

Desde que me mudé a Burzaco, a finales de 2005, uno de los lugares que más atracción me produce –y son muchos los que me gustan y disfruto en  esta bella zona- es la quinta Rocca.
 
Ese  “muro” natural de eucaliptos, pinos y otras especies durante mucho tiempo ocultó a la vista de quién pasaba por su frente, la belleza de su interior. Y una de esas tantas miradas, era la mía.

Recuerdo que varios años antes (1993) vine a visitar a un amigo que conocí en el servicio militar. Yo vivía en Remedios de Escalada. Y... lo que son las cosas, en ese entonces para ir a su casa me bajé en Av. Espora, frente a  Corimayo,  a la altura del cementerio Gloriam. Descendí del "san vicente", y empecé a caminar "barrio adentro”. 
 
En un momento de la tarde, lo acompañe a comprar algo de mercadería y me llevó hasta la iglesia de Nuestra Señora del Tránsito, donde él concurría.
 
También recuerdo que me llamó la atención la construcción tan antigua, la plaza y la esquina de 25 de mayo y Lahille (sin ochava).  Mientras caminábamos me iba contando las bondades de su barrio.
 
Cuando volví a la estación de Burzaco para tomar el tren, mi amigo me acompañó. Y recuerdo perfectamente que le pregunté que era esa gran arboleda que se podía observar desde el (colegio) San José. “Es una quinta”- me dijo. Y ahí quedó el asunto.
 
No regresé  hasta 2005, cuando me mudé.  Acá supe que  su barrio era Ministro Rivadavia. Y que la quinta que tanto me atrajo desde ese entonces era la quinta Rocca (Burzaco). Hoy vivo a  cuatro cuadras de ésta y a una de la esquina que me había bajado por primera vez.
 
A partir de entonces, para ir a mi trabajo cruzo a diario frente a la quinta. Durante un buen tiempo era contemplar su arboleda e intentar descifrar que había detrás.  Cuando en 2007 fue noticia por su adquisición por parte del municipio, para el proyecto de la Universidad de Alte. Brown, pude conocer algunos datos. Y se descubrió ante mí la fachada de la espléndida casona.  Me propuse entonces averiguar más. Conocer el lugar y su interior. Su historia.
 
La -hoy, ex- quinta Rocca está ubicada al 4300 de la Av. Espora (kilometro 27 de la ruta 210, como antes se conocía). Tiene de frente casi trescientos metros,  quinientos de un lado (San Albano) y casi cuatrocientos del otro (calle Blas Parera). Son 13 hectáreas.
 
A partir de que pasó a manos del municipio, se hicieron algunas mejoras. Se quitó el alambrado bajo y derruido, se levantó un cerco más alto en todo su perímetro y se construyó los pilares para el portón de su entrada. También se hizo la vereda y periódicamente desmalezaban.  Pusieron un cartel que todavía está en pie, mediante el cual anunciaba la “puesta en valor” del predio; me informaron en ese entonces que se iba a realizar arreglos en la casona. ¿Qué se hizo en ésta?, con certeza no lo sé. Pero cuando visité su interior,  a principios de 2013, su estado era de completo abandono
 
Abro un paréntesis para contar en pocas líneas sobre sus antiguos dueños, en base a la búsqueda que vengo realizando.
 
La casona fue construida en 1920-1921 y perteneció a don Manuel Rocca y su esposa Doña Luisa Isabel Rocca (tenían mismo apellido porque resultaron ser parientes), ambos eran oriundos de génova. Erroneamente muchos todavían suponen que la quinta era del General Julio Argentino Roca pero es una confusión por el apellido unicamente. No sé con certeza a que se dedicaba don Manuel pero lo cierto es que logró hacer cierta fortuna en la Argentina. Su residencia era en la ciudad de Buenos Aires, la viuda y sus hijos vivieron en la Av. Córdoba 2445 donde se levanta el Palazzo Rocca, que hoy ocupa el Conservatorio Nacional de Música (IUNAhttp://artesmusicales.org/web/index.php/institucional/historia.html) .

El matrimonio tuvo 8 hijos y la casona, según me dijo un descendiente, fue construida para su hija doña Concepción Rocca porque sufría de problemas en las vías respiratorias y le habían recomendado el aire "de campo".  Don Manuel Rocca, murió en 1923.
Cierro paréntesis
 
Esa casona de 1200 m2 cubiertos, estilo tudor, con 14 habitaciones (incluyendo las que había en el sótano), se mantiene en pié, erguida y orgullosa, porque sus materiales son de primera calidad, su construcción eran como las que se hacían antes: duraderas. Y su diseño, exquisito.
 
Su imponente entrada (también la del lateral cubierta por una esplendida galería), sus puertas doble hoja de noble y buena madera, las salas de la planta baja, sus pisos de mosaicos graníticos y de roble enlistonado, sus paredes con revestimiento en roble lustrado, sus ventanales con vitraux y heráldicas, el hogar con chimenea, la imponente escalera en madera, y hasta un ascensor tiene. Todo se conserva; aunque con el paso del tiempo y el abandono, van sufriendo un lento –en algunos sectores,  acelerado- deterioro. La parte que más lo sufre es la planta alta, por las filtraciones que tiene el gran techo de tejas.
 
En el piso superior hay diez habitaciones agrupadas en suites de dos habitaciones con sus respectivos baños.  El agua, en esta oportunidad, es la enemiga de paredes y pisos de listones de madera. Los va humedeciendo, pudriendo y hundiendo. 
 
Es un regalo contemplar desde su mirador de 20 metros de altura, el bosque verde que la protege (1).
 
A pesar del abandono que sufre desde hace años, ella se muestra orgullosa y guarda tesoros no solo materiales sino de los más importantes:  los recuerdos. Fue testigo de una época de esplendor, donde en ese inmenso parque   –que contaba con un pequeño estanque artificial lleno de peces, dos hermosas  fuentes y gran pileta- corrieron y jugaron  los 8 hijos del matrimonio Rocca, los hijos de sus hijos y sus bisnietos.   Fue escenario incluso de películas de los años dorados del cine argentino, como “Viuda, Joven y Estanciera” (1941) o “La piel de zapa” (1943) y varias más realizadas por pequeñas productoras. La última fue hace unas pocas semanas cuando filmaron la que será la película “Resurrección” (ambientada en 1870 época de la fiebre amarilla) que cuenta a Patricio Contras y Martín Slipak entre sus actores (2).
 
Fue también mudo testigo de cómo se fue poblando los alrededores. Incluso sobre sus propias tierras. Porque la quinta, en las primeras décadas de 1900, era un campo que abarcaba desde lo que es hoy Av. Monteverde y Camino de cintura hasta la calle 25 de mayo (la del acceso principal a Ministro Rivadavia). Y hacia el Oeste hasta las vías del FFCC Roca.

Luego de que se fuera loteando y vendiendo, en sus tierras hoy se levantan: la terminal de la empresa San Vicente, el barrio aledaño, la planta de EDESUR, el club San Albano, el campo deportivo y recreativo de ATE,  La Serenísima y el barrio "Viplastic" (ya Longchamps).   
 
Hoy, a pesar del paso del tiempo y el peso del abandono tenemos el  placer de  apreciar todavía sus hermosos detalles, su estilo y su belleza. 
 
Hermoso sería que todos podamos disfrutar de caminatas por sus casi 128.000 metros cuadrados, entre su frondosa y añosa arboleda que cuenta con una gran variedad especies; disfrutar del silencio, solo interrumpido por el canto de las aves.
 
Hoy la (ex) quinta Rocca nos pide a gritos ayuda. Es uno de los escenarios más importantes de Burzaco y de la región por sus características naturales y por ser un pulmón que nos da vida.
 
Es la naturaleza, esta vez,  que nos pide ayuda…
 
                                                                                               En Corimayo, 18 de Octubre de 2014.
 
(*) Es parte de un escrito más extenso sobre la ex quinta Rocca, adaptado para el reclamo del grupo de autoconvocados “Vecinos por la protección de la (ex) quinta Rocca”.Fotos e imágenes obtenidas por el autor. Se permite su reproducción citando la fuente)
(1) Los datos sobre el interior fueron aportados por uno de los herederos de la familia y están documentados.

¡Cómo me alegré!

Fuente: Lee por gusto
Se los aseguro. Me puse contento como si lo hubiera ganado un amigo.

Sacheri ganó el premio "Alfaguara" por su nueva novela "La noche de la usina".

He leído casi todos su libros y los he disfrutado al máximo. Un autor tan humilde como notable. Gran observador y narrador de historias mínimas, de historias cotidianas que tiene la habilidad de contar a lo grande historias pequeñas. 

Los que no tuvieron el gusto de leerlo, se los recomiendo: "Papeles en el Viento", Araoz y la Verdad", "La pregunta de sus ojos", "Los dueños del mundo", entre otros. Y sus cuentos, que no tienen desperdicio. Muchos se van identificar, van a rememorar su infancia y juventud...van recordar la calle, el potrero, los juegos, la escuela, los amigos. Y no van a dejar de conmoverse en más de una de sus historias. 

Eduardo Sacheri. Un tipo simple, que tiene códigos -y los respeta-, que vive  en el oeste del gran Buenos Aires, un profesor de Historia que no ha dejado nunca de enseñar. 

Un tipo como vos y como yo, que te lo podes cruzar en el barrio. Como a un amigo. 

Grande Sacheri!




La última edición de "Los  dueños del mundo" fue la lectura -que disfruté mucho, por cierto- en los días de descanso en Merlo (SL- Foto Juan Pablo Gómez) 

viernes, 1 de enero de 2016

Se viene "Resurrección". Película de terror filmada en Burzaco. Se estrena el 07 de Enero de 2016

Afiche de la película (fuente La puerta cine)
 
Ya les comenté en otra entrada sobre el estreno de esta película. Ahora les cuento de que se trata, y los invito a escuchar una breve entrevista a su director, Gonzalo Calzada. La entrevista se la hice luego de su proyección en un festival internacional de cine de terror (pinchar acá para escucharla con imágenes)

Patricio Contreras (izq) y el director Gonzalo Calzada (der). Foto de La Puerta Cine

Me gusta el cine de este género, está catalogada como "terror gótico", pero particularmente tenía muchas ganas de verla porque la mayor parte se filmó en la ex quinta Rocca (Burzaco).

Y, como habrán notado por los últimos post, la quinta Rocca es un lugar que, desde que me mudé diez años atrás a Burzaco, me hechizó por su belleza arquitectónica y natural. Confieso además cuando conocí su interior, los llevé a mis hijos para que también la aprecien. Y aproveché la ocasión para grabar algo (lejos muy lejos de algo cercano a un corto, pero al menos nos quedó un lindo recuerdo..."La mansión" y "La mansión 2")

"Resurrección" se estrena el 07 de enero en los cines (se había anunciado para el 14 pero se adelantó), se puede ver el taiser aquí

Sin embargo, tuvo su pre-estreno en el "Festival Buenos Aires Rojo Sangre", que se llevó a cabo en la ciudad de Buenos Aires, en noviembre pasado.

El último día del festival, y de la  proyección de la película, fui especialmente con mi mujer y mis dos hijos Abril (12) y Tomás (10) a verla. Y nos sorprendió muy gratamente.

Es un thriller de suspenso y terror psicológico (no hay crímenes morbosos ni asesinatos en serie, saberlo de antemano me dejó tranquilo al llevar a mis hijos) con un sólido guion escrito por su director Gonzalo Calzada (que también verá la luz como libro) que atrapa al espectador desde el comienzo y lo mantiene en vilo hasta el final, generando un gran clima con sobresaltos incluidos.

Tiene un gran nivel de interpretaciones, y no es para menos porque entre sus protagonistas se encuentran el experimentado y destacado Patricio Contreras, Martín Slipak (de gran interpretación), Valdo Villamil, Ana Fontán,  Adrían Navarro, la niña Lola Ahumada (una revelación) y  Diego Alonso.

¿De que trata?...un joven seminarista (Martín Slipak) que se encuentran estudiando en la provincia de Córdoba decide regresar a Buenos Aires a prestar sus servicios y ayuda a los habitantes de la Buenos Aires atacada por la gran epidemia de la fiebre amarilla, desatada los primeros meses del año 1871. Antes de partir, tiene una especie de sueño-revelación. Ya en camino a Buenos Aires, decide visitar la estancia de su familia, y  descubre entonces con horror que su hermano (Adrián Navarro) -médico- había caído enfermo de la peste. El mal se había instalado en su propia casa. Y ahí debe comenzar su labor enfrentándose a la muerte. Tratando de salvar a su cuñada y sobrina (Ana Fontán y Lola Ahumada), con la ayuda de un antiguo criado de la estancia (Patricio Contreras).

Un film donde se plantea si se está dispuesto a afrontar la muerte, cuando parece irremediable, o buscar la manera de evitarla a cualquier precio.  Una historia que además de mostrar los efectos de tan tremenda epidemia que asoló Buenos Aires, también trae a colación una de las antiguas leyendas de nuestro litoral, la del Payé, ofrecida por un curandero (Vando Villamil) justamente en el lugar donde la medicina tradicional es la del enfermo y la creencia religiosa -donde todo lo que no es atribuido a Dios es diabólico- que profesa el joven seminarista.

La fotografía, la ambientación (incluyendo vestuario, maquillaje) y la música, impecables.

Recomiendo que vayan a verla. Seguramente dará que hablar. Concluyo esta reseña agregando que me gustó mucho los títulos de la presentación que estuvo a cargo del destacado dibujante Enrique Bressia

Su director comentó durante nuestra entrevista, que harán una proyección especial en Burzaco.


La quinta Rocca.

Foto del film. (de La Puerta Cine)
 
Párrafo aparte merece el escenario principal; es decir la gran casona que en la película se puede observar casi en todo su esplendor. Recordemos que fue construida en 1921 por el matrimonio Rocca con un diseño exquisito y materiales de primera calidad que hacen que hoy -luego de tantos años de abandono- continúe en pie mostrando orgullosamente su belleza. Lo mismo que el parque que la rodea, con la gran variedad de añosos arboles.

Pero no es la primera vez que se utiliza la quinta como set de filmación.

Ya en 1941, la viuda de Rocca (doña María Luisa Rocca), autorizó usar su parque (no el interior de la casa) para filmar "Joven, viuda y estanciera" (1941, de Luis Bayón Herrera) también  se grabaron algunas escenas en "La Piel de Zapa"(Luis Bayón Herrera, 1943), "Bairoletto" (1985), algunas series (como "Patito Feo", 2009) y  más recientemente "Hotel Infierno" (2015 de Marcos Palmieri)) no estrenada aún pero también proyectada en el mencionado festival, y con muy buena recepción. No detallo aquí los numerosos cortos grabados por productoras independientes o estudiantes de cine, fotografía y diseño.

 Ficha técnica de RESURRECCIÓN

Ficha Técnica

Argentina. 2015.
Producción: Cinemagroup, Buffalo Films, La Puerta CinematográficaProductora Asociada: Sirena Paradiso
Guión y Dirección: Gonzalo Calzada
Director de Fotografía: Claudio BeizaCámara: Miguel Caram
Director de Arte: Sebastián Roses
Asistente de Dirección: Martín Armoya
Música original: SupercharangoVestuario: Laura VegaCoach de Actores: Desirée SalguerioMontaje: Alejandro Narváez