lunes 16 de noviembre de 2009

Mi hija me tuvo al trote...

Este fin de semana, Abril aprendió a andar en bicicleta sin las rueditas. ¡Todo un logro!.

Un logro compartido...porque yo logré bajar un par de kilos (habran sido gramos pero dejenme ilusionarme) ya que, a semejanza de un guardaespalda corriendo a la par del auto del presidente, estaba yo haciendo lo mismo pero junto a la bicicleta de mi hija.

Ahi estaba yo, bastante desacostumbrado al ejercicio físico, trotando y, lo que es más complicando,dandole indicaciones para mantener el equilibrio. O sea, corría y hablaba a la vez. Y el aire que lograba renovar en el trote lo perdía al hablar.

Además, también tenía que ir atento a Tomás -su hermano- que iba con su bicicleta con rueditas apurado y protestando porque lo dejábamos atrás. Y cada tanto, ante una frenada o maniobra brusca de Abril él -que venía embalado- me daba con su rueda delantera de lleno en los tobillos. Una "agradable" sensación, se los aseguro.

Pero el objetivo se cumplió. Ella esta felíz por lo aprendido y yo tan felíz como extenuado.

lunes 2 de noviembre de 2009

Cuando me "robaron" el celular (o no todo es lo que parece).

El hombre que estaba sentado a mi lado en el colectivo 93 se removía en su asiento de forma incómoda. Tanto, que me llamó la atención.

De pronto se levantó y se ubicó adelante, en otro asiento “de dos” junto a otra persona. Giró su cabeza y me observó, no una, sino dos o tres veces. Yo lo miré y pensé: que actitud sospechosa la de este hombre. De haberse cambiado lo lógico, al menos para mí, era pasarse a un asiento, sólo. Entonces llevé la mano a mi cintura para agarrar mi celular y no estaba. Tanteé mis otros bolsillos del traje y no lo sentí. El hombre, nuevamente me miró. Ahí supuse que me habían robado el teléfono, mejor dicho que él me había robado el teléfono. Era un "kyocera" fuera de moda, pero no importa. Era mío. Todos esos movimientos que el hombre había hecho sumado a sus miradas avalaban mis sospechas.

Indignado, pensé en que acción tomar. Y me dije, si le digo algo seguramente va a reaccionar, y lo hará para disimular. Tendré que estar preparado para una escena. ¿La dejo pasar? No, ni loco. ¿Espero a que baje?-tampoco, vaya a saber dónde lo hace. Entonces me paré a su lado y le dije en voz baja: -por favor, señor, ¿se puede fijar en su bolso si no se “cayó” mi celular? - Me miró extrañado porque pareció no entender la frase y se puso a buscar en el suelo y debajo del asiento. –No, no hay nada- me respondió-. Y agregué, siempre en voz baja y con “buenos modales”: - No, señor, fíjese adentro de su bolso-. El hombre demoró unos segundos en comprender e, indignado, comenzó a gritar: - ¡¿Que se creé que soy, un ladrón?. Eh?!-. Y comenzamos un intercambio de frases fuertes. Yo le pedía que me mostrara su bolso. Él se negaba y casi lo abrazaba. Habíamos subido el tono de voz al punto que el chofer, gritó: -A ver ustedes dos si se calman…!

Estaba llegando a mi parada y mucha era la bronca que tenía. En silencio pero con una mirada desafiante con una mano tomé la manija a espalda del hombre, y con la otra la que estaba al frente de éste, como avisándole que no le iba a permitir bajar.

De pronto, en un movimiento, mi brazo rozó mi pecho izquierdo y sentí en mi bolsillo interior del saco algo duro. ¡Uy!, -pensé- ¿será el celular o mi billetera? Estaba seguro que había revisado en todos los bolsillos. Ante la duda, y viendo que ya estaba en la parada que debía bajarme me di vuelta y toqué el timbre. En ese momento no me animé a revisar que era lo que había "rozado", porque si encontraba el celular se armaba peor y, confieso, no iba a poder soportar la escena ridícula a la que me iba a exponer. Mucho mayor a la que ya había generado. Me di vuelta y toqué el timbre. No sin antes volver a mirar al hombre que seguía sentado con su bolso en la mano.

Me bajé, caminé unos cuantos metros más si animarme a conocer la respuesta. Cuando por fin a la media cuadra y casi entrando al edificio metí la mano en el bolsillo y extraje entre insultos mi "Kyocera" sano y salvo.

¡Que vergüenza!. ¡Pobre hombre!-pensé. Lo correcto hubiera sido una disculpa arriba del colectivo. Pero el temor al ridículo y la vergüenza pudieron más y me bajé como un cobarde. Las sospechas que tenía en ese momento de que me había robado eran para mi suficientes para acusarlo de ladrón. Injustamente como comprobé luego. Las frases corrieron en mi mente una y otra vez: “Las apariencias engañan”. “No todo es lo que parece”. “Nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario”.
¡Que pelotudo!, me insulté a si mismo. Me sentí un miserable. Y me quedé corto.

Esta situación que describo la viví hace unos cinco años atrás, y la traje a colación luego de leer una entrada de Nacho Goano en su blog. Y me identifiqué en un ciento por ciento con lo que él sintió luego de una situación ocurrida en diferente circunstancias pero en el fondo parecida.

jueves 29 de octubre de 2009

Papá, contanos un cuento...!

Abril y Tomás, acaban de dormirse luego de un cuento. Les encanta que les cuente historias. Pero estas tienen algo en particular, no son las tiernas historias de Blancanieves o Bambi sino que les fascina las historias… pero de miedo!.

Ellos me piden que les cuente “cuentos de terror”, no importa el momento del día pero si prefieren uno antes de dormirse. No es un terror sangriento, aviso. No les hago películas a al estilo de “martes 13” o “scream”. No, para nada. Eso es morboso. Las historias que les cuento tienen un poquito de duendes, gnomos…unos gramos de fantasmas y aparecidos, algunos con buenas dosis de b rujas, salpicados por presencias extrañas y, un poquito, para que mentirles, de luces raras.

Lógicamente, los cuentos están inspirados en las numerosas historias que he visto y leído. También escuchado; porque he conocido gente que me han contado también de experiencias extrañas, principalmente con luces u ovnis. Pero a Abril y a Tomás les encantan las historias de brujas y fantasmas.

Además, si son sobre cosas que “me pasó a mi” mucho mejor.

Aclaro, a mi nada me ha pasado pero ellos piensan (o hacen que creen) que si me ha ocurrido infinidad de cosas. La culpa la tengo yo, lo reconozco, que les invento todo tipo de historias que pudieron acontecer en cualquier lugar y momento del día: en la oficina, en el viaje en tren, en el barrio, en el colectivo. Si me baso en los cuentos que les narro he viajado más veces en tren con duendes y brujas que con personas. O en la oficina, según la historia, he tenido encuentros con seres extraños, de computadoras que escribían solas y fantasmas golpeándome el ventanal, a mis espaldas, en pleno piso 22. De todas, lógicamente, logro escapar sano y salvo. Lástima que la única que no me cree las historias excusándome de la demora en el regreso a casa es mi señora!.

Incluso, les digo más, he llegado a transformar el tan burocrático y pesado trámite del DNI en una historia con fantasmas y aparecidos que no solo fascino a mis hijos sino que también aterrorizó a los hijos de otras familias (esa vez me inspiró mucho las caras de ciertas empleadas, je, je). Porque esa es otra. Yo me olvido que a mis chicos les gusta mucho las historias pero a otros niños no tanto. O mejor dicho, les gusta escucharlas pero después los padres se acuerdan “gratamente” de mi, de mi madre y de toda la parentela cuando sus hijos que iban solos al baño, o dormían de igual modo en sus habitaciones de pronto piden a gritos la presencia de un adulto cada vez que quieren orinar o se les aparecen, a mitad de la noche, en sus camas porque no pueden dormir solos. Pero es por un tiempito nomás…una semana, quizás dos ya que después se les pasa. Y ojo, porque si esos chicos me vuelven a ver me piden que les cuente otras historias. Pero yo, ante las miradas amenazantes de los padres, prefiero abstenerme… a veces solo a veces.

Debo reconocer también que no siempre estoy inspirado para las historias. Y eso lo sufren mis hijos. Hay noches que empiezo un cuento y de pronto me despierta mi hija gritando enojada que no entiende lo que narro porque el sueño me hizo entrar a desvariar. La historia, pasa así, a tener un sin sentido enorme. Tan grande como el sueño que me "poseyó" en ese momento. Muchas veces ni recuerdo lo que terminé diciendo porque que me quedé dormido antes, mucho antes, que ellos muy a pesar de sus gritos y quejas. Lástima que no conocen la palabra “bizarro” porque podría excusarme de que de eso se trata esos cuentos…pero les mentiría. ¿Más todavía?

Hasta el momento no he visto signos contraproducentes ni han asomado traumas en Abril y Tomás por las historias que les narro, es más, luego se duermen plácidos y tranquilos.

Digo yo, ¿no serán los hijos de los Adams? Bueno, dicen que yo tengo un parecido a Homero pero no precisamente al de esta familia de locos sino al otro… al de Springfield.

Y colorín, colorado, esta historia se ha terminado.

viernes 23 de octubre de 2009

Personas Perdidas. Campaña de Pasajeros del Roca y Pasajeros Solidarios

Integrantes de "Recuperemos el tren" y "Pasajeros Solidarios" iniciamos una campaña para colaborar con las organizaciones de la Red Solidaria "PERSONAS PERDIDAS" (adultos) y "MISSING CHILDREN (Chicos perdidos de Argentina)".
El ferroviario es uno de los medios de transporte más utilizados por los ciudadanos en diferentes puntos de la ciudad y gran Buenos Aires; ciento de miles de personas lo utilizan diariamente. Según las estadísticas de Missing Children, es de la provincia de Buenos Aires de dónde proviene la mayor cantidad de denuncias (un 69% sobre 4.135 casos) y un 21 % de la Ciudad Autónoma de Buens Aires; por lo cual el tren sería un medio de difusión importante para colaborar con la búsqueda, como así también para difundir la existencia de estas dos organizaciones, lo que permitiría que muchas familias con un familiar extraviado se pongan en contacto con ésta institución.
En principio, nuestra colaboración será mediante la difusión de las fotografías en el tren y en distintas estaciones de la línea Roca con los teléfonos de estas dos organizaciones. También subiendo las fotografías a nuestro blog. De hecho, ya habíamos colgado en nuestra página un banner de Missing Children.
Contamos con la colaboración de todos, incluyendo con los responsables de brindar el servicio ferroviario.

MELANY EVELYN Q.

APARECIÓ

(FOTO RETIRADA)

FALTA DESDE: 9 de Octubre de 2009
Edad en la foto:16 añosEdad actual:16 años
FECHA DE NACIMIENTO: 9 de Noviembre de 1992

LUGAR DE RESIDENCIA: Rafael calzada, Buenos Aires SI TIENE ALGUNA INFORMACIÓN CONTACTESE AL Teléfono: 0800 333 5500 E-MAIL: info@missingchildren.org.ar

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AA Claudio Murta

Tiene 45 años y síndrome de down. Se perdió en Haedo en Agosto del 2009. Puede que esté durmiendo en alguna estación de tren. Si lo vió llame al: 4795-7330
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ROXANA NUÑEZ 29años

DESAPARECIÓ EL 01/03/09 DE LA PUERTA DE SU CASA.EN TRISTÁN SUAREZ

Roxana desapareció de la puerta de su casa el 1 de marzo de 2009 a las 05 am, en la calle Natta, entre Guemes y Solís, Tristán Suárez (Partido De Ezeiza). Buenos Aires, Argentina. Tiene 29 años, mide 1.70 apróx., cabello rubio por los hombros, tez blanca con pecas, ojos verdes. Vestía jean azul, chomba bordo y ojos o sandalias blancas. (También se creó un blog para su búsqueda http://buscamosaroxananunez.blogspot.com/)

RED SOLIDARIA (PERSONAS PERDIDAS)
011 4795-7330
http://www.personasperdidas.org.ar/

info@personasperdidas.org.ar

sábado 29 de agosto de 2009

Mis vecinos están de fiesta...

Y cuando ellos festejan algo, sabemos muy bien lo que va a pasar. De hecho, está pasando en este preciso momento; en la casa contigua.

Sus vecinos, o sea nosotros y, me arriesgaría a decir toda la manzana, estamos escuchando su música a todo volumen. Y para colmo de males… cumbia.

Cumbia y gritos. Porque también acostumbran acompañar la “melodía” con gritos, gritos de alcohol, supongo. De cerveza o vino, da igual.

Acaban de escucharse dos alaridos seguidos. Y los enganchados de cumbia que no paran ni un minuto…este ritmo tan pegadizo…porque te pega en el marote como un martillo.

Digo, me pregunto, ¿ por qué no se quedará afónico mi vecino? Corrección, ¿por qué no se quedará afónico mi vecino y el que lo acompaña en su grito?, hacen un duo. Dos, a falta de uno.

Pero esto recién empieza. Este coctel explosivo (para las cabezas de sus vecinos) de cumbia, gritos y vaya a saber que más durará toda la noche. Hasta las 8 am aproximadamente. Si, si….son de larga duración. Y al final vendrá la despedida en la puerta, saludos a los gritos a toda la parentela.

(Otro grito…)

(Y otro).

Como no vivo en departamento (donde hay ciertas reglas que cumplir), no hay manera de hacerlos razonar. Después de todo no ocurre todos los días….

(Y muevaaa..y muevaaa...muevaaaa..muevaaaa…) ahí está mi vecino, otra vez, imponiendo el ritmo!. A esta hora ya está eufórico, parece.

Ojo. Por la tarde ya había pistas… dos globos colgados en la reja del frente lo anunciaban, una buena forma de advertir a sus vecinos de lo que iba a ocurrir. Y pensás: cumpleaños… cagamos.

Mi señora no puede dormir. Y no sé que es peor…aguantar la música o los rezongos de ella. Porque yo , como la gran mayoría de los hombres, apoyo la cabeza en la almohada, me das…no digo cinco, diez segundos quizás.. y me quedé frito.

Subieron el volumen…parece que se coparon. Más euforia aún. Se van a levantar hasta los muertos del cementerio de la esquina.

Un apagón general sería una solución pero, solo en parte, porque pondrían el stereo del coche. Y todo sería casi igual. Al menos, la musica no retumbaría en las paredes.

Por eso cuando mis vecinos están de fiesta….mi mujer dispara. Se va a la casa de mis suegros porque no aguanta el ruido…

Bueno, pensándolo bien, después de todo no es tan malo.

Son buenos vecinos, mis vecinos.

En Burzaco, siendo las 00.30 horas.

viernes 14 de agosto de 2009

Nuevos ringstons para el celular!!!...(guarda la cara!!)

Ahora parece que están ofreciendo un novedoso ringston para tu celular.

Lo impresionante es que no queda solo en el sonido sino, para hacerlo más realista, tu aparato explota!...literalmente.

Mirá: http://www.minutouno.com/1/hoy/article/114435-Hablaba-por-celular-y-le-explot%C3%B3-en-la-cara/

Explota...explota...tu iphone!..
explota...explota...tu celular!
naaaana naaaana
(cantaría la Carrá).

jueves 13 de agosto de 2009

Choferes Solidarios de Junín de los Andes (Neuquén) a Ministro Rivadavia.

Foto extraida de ¿Por qué te vas?

En el mes de mayo hablé de la movida que realizaron los "choferes solidarios" de la Línea 266 Expreso Villa Galicia-San José. Su viaje a Neuquén fue todo un éxito. Pudieron entregar las donaciones de las prendas, calzados, alimentos, golosinas y juguetes (también había algunas cocinas y electrodomésticos) a los representantes de las comunidades Mapuches de Junín de los Andes; quienes luego terminaron de repartirlo entre los que viven en la montaña.

(Foto extraida de ¿Por qué te vas?

La experiencia, me comentó Rubén Fredes quién me remitió las siguientes fotos, fue extraordinaria.


Y como la Luna coronó el imponente Volcán Lanin...los "choferes solidarios" coronaron con éxito su cruzada!


Pero van por más...

Porque planean repetir una actividad similar rumbeando para otros lugares de país (de nuestra "Argentina profunda") que necesitan una mano. Ya nos contarán.

Mientras tanto, el viernes 14 de agosto visitan la Escuela Primaria Nro 8 de Ministro Rivadavia (Pdo. de Alt. Brown) para festejar con los chicos el Día del Niño (nunca es tarde para hacerlo y, de hecho, todos los días los son). Además de entregar juguetes y golosinas, llevarán a los chicos de los primeros tres grados a ver una película al cine de Burzaco.- Ya ampliaré sobre esta movida (o movidita porque incluye a los más chicos!)